Tratamiento del SIBO. Fase 1 – Erradicar

Como os cuento en el post curando el SIBO, cuando me diagnosticaron SIBO enseguida aposté por seguir un tratamiento natural por ser menos invasivo, aunque mucho más lento. Leí algunos casos de pacientes que siguieron el tratamiento convencional y se trataron con antibióticos químicos y todos ellos mencionaron días en la cama enfermos y todo tipo de sintomas digestivos además de una recaída posterior al tratamiento. En mi opinión el tratamiento convencional es poner una tirita sin curarlo realmente, así que lo tuve claro.

El tratamiento natural son 3 fases que pueden tener una duración menor o mayor dependiendo de la gravedad del paciente y en el que la meta es acabar dando con la raíz del problema para dar con posibles enfermedades o trastornos y tenerlos bajo control para no recaer.

La primera fase se trata de erradicar, con antibióticos naturales, el exceso de bacterias del intestino además de hongos y parásitos. Yo empezé la primera tanda de herbáceos en Febrero y los terminé a medianos de Abril. Esta fase duró tres meses en los que tomé tres antibióticos diferentes.

Debido a las muchas intolerancias alimentarias que padecía, acompañé esta fase con una dieta baja en fodmaps. A continuación os cuento como fue mi mes a mes.

Este post forma parte de mi serie Curando el SIBO.

Consulta con tu medico antes de tomar cualquier medicamento. Esta es mi experiencia y no una recomendación a seguir sin la supervision.

Primer mes

El primer mes fue, de los tres, en el que que más mejora noté. No de manera general pero si en ciertos aspectos. Lo primero es que dejó de dolerme la tripa después de comer, lo que hizo que la comida me sentase mucho mejor. Y por otro lado mejoró notablemente mi motilidad. Siempre había padecido digestiones super lentas y por fin empezé a notar cambios en ese aspecto.

Tratamiento

El primer antibiótico que tomé fue el de Berberina además de tomar el suplemento de N.A.C. muy útil a la hora de tratar hongos y parásitos.

Dieta Low FODMAP

El cambio a la dieta baja en fodmaps no me supuso un gran cambio en sí ya que empezé esta dieta hace unos años debido a que cada vez toleraba menos alimentos y los fuí quitando de mi alimentación. Aunque en las épocas que notaba algo de mejora comía algo más variado.

Si queréis informaros mejor en que consiste esta dieta os dejo la web oficial de la Monash University. Podéis descargaros su app y consultar cada alimento y producto que queráis consumir. Es muy útil. Yo la utilizaba al principio y me sirvió para no estar tan perdida a la hora de hacer la compra y planear mis comidas.

Tened en cuenta que no se recomienda seguir esta dieta por más de 4 semanas ya que no es nada equilibrada. Es verdad que yo la he seguido mucho tiempo pero tuve una persona especializada en el tema detrás que me hacía un seguimiento.

Cambio de hábitos

Otra parte muy importante a la hora de tratar el SIBO, y probablemente la que más, son los buenos hábitos. Aunque no nos lo parezca nuestros hábitos afectan muchísimo a nuestro cuerpo y nuestros órganos llevándose casi más peso que la alimentación. Y es muy importante prestar atención a que tipo de hábitos tenemos y cuales nos benefician y cuales no.

Os dejo a continuación algunos de los hábitos que cambié y añadí durante la primera fase. Algunos de ellos los sigo implementando a día de hoy porqué encontré mucho beneficio en ellos:

  • Escribir un diario de alimentos. Indispensable si quieres saber a qué alimentos presentas más intolerancia y sobretodo para entender cosas básicas del funcionamiento de tu sistema digestivo. Puede que no saques de aquí las conclusiones para curarte pero pueden ser de mucha ayuda para tí y tu médico a la hora de enfocar una re introducción de los fodmaps u otros aspectos del tratamiento.
  • Aprender a cocinar. La verdad es que nunca me ha interesado demasiado cocinar ni lo he disfrutado. Soy de las que prefieren ver los alimentos en el plato listos para ser devorados. Oler la comida y no comerla al instante no es lo mío. Pero he tenido que aprender, es más, he conseguido despertar a la cocinera que residía en alguna parte de mí y aprender a cuidarme más en este aspecto. Voy a seguir así y a experimentar mucho dentro de las opciones que tengo.
  • Organizarme el menú y hacer “batch cooking”. Relacionado con lo anterior, también he aprendido a tener siempre algo en la nevera que sea fácil de servir en el plato junto con otra cosa que necesite más tiempo de preparación. Así me ahorro tiempo en la cocina y además me ayuda a no tener que debatir demasiado que comer continuamente.
  • Adiós café. Este hábito fue de los que más me costó en un principio, y es que ¿quien puede levantarse y empezar el día sin un café? En contra de todo lo que yo podía imaginar, se puede. El café irrita muchísimo las mucosas y es un peligroso enemigo a la hora de curar el intestino así que para mí era totalmente necesario descansar una temporada.
  • Crear una rutina y escuchar a tu cuerpo. Algo que es indispensable para curar el SIBO es seguir una rutina, tanto para las horas de comer como para todo lo demás. Es importante levantarte siempre a la misma hora, desayunar, comer y cenar a la misma hora dejando suficiente espacio para que tu cuerpo pueda realizar la digestión. Al igual que dormir 8 horas y descansar lo suficiente. Escuchar a tu cuerpo y darle lo que pide. Para esto yo he creado mi propia rutina con una checklist que tengo que ir marcando y así me aseguro que llevo un día a día de lo más ordenado posible y me presto atención a mi cuerpo.
  • Me time. De todos los nuevos hábitos este es el que más trabajo me llevó. Como a todos, me cuesta encontrar tiempo para mí, para no hacer nada, ya que mi mente busca estar siempre ocupada. Sentarme y pensar, dibujar, pintar o meditar era algo que nunca antes había hecho y empezar a integrar estos hábitos fue lo más difícil de todo. Me sigue costando a día de hoy abrazar los momentos de no hacer nada como momentos totalmente necesarios para mí y para el desarrollo de una vida plena y feliz. Inconscientemente desconecto muy rápido y pierdo el hábito y tengo que volver a conectar. Pero creedme si os digo que este es, hasta ahora, el hábito con el que que más cambios he notado, física y mentalmente.

Segundo mes

Tratamiento

El segundo mes cambiamos el antibiótico de Berberina por uno de Orégano. Seguí con el N.A.C y empezé a tomar un suplemento de Cúrcuma que tiene propiedades antiinflamatorias y uno de aloe vera para regenerar las mucosas intestinales.

En cuanto a la dieta seguí con la dieta baja en fodmaps. Como seguía super hinchada aposté por cambiar las tostadas diarias de pan sin gluten embasado de supermercado por unas de pan casero de trigo sarraceno germinado y la verdad es que me sentaban mejor en cuanto a las digestiones pero la hinchazón seguía ahí.

Sintomatología

El segundo mes fue mucho más duro que el anterior. Volví a padecer insomnio, nerviosismo, migrañas, dolores musculares y cansancio extremo. Tenía la cabeza super nublada y mucha falta de concentración. Me salió otro herpes en el labio y me resfrié. Además también tuve mucha ansiedad e irritabilidad debido a todos los síntomas de encontrarme peor. Lo bueno fue que las digestiones siguieron mejorando al igual que mi motilidad.

Tercer mes

Tratamiento

El tercer mes de tratamiento cambiamos el antibiótico de Orégano a uno de Orégano combinado con otras plantas. Seguí con los suplementos de N.A.C, cúrcuma y Aleo Vera y empezé a tomar un probiótico de cuarta generación. También seguí con la dieta baja en fodmaps ya que salir de ella me provocaba motilidad lenta.

Sintomatología

El último mes seguí con insomnio, dolores musculares y cansancio extremo. Seguí con mucha hinchazón y me empezó a doler la tripa de nuevo al comer. No noté mucha mejora sino que empeoré. No sé si estos cambios son normales en esta fase pero esto es lo que yo experimenté, un poco una montaña rusa.

En Abril, después de los 3 meses de herbáceos, mi terapeuta me dijo que estaba lista para pasar a la siguiente fase y reintroducir de nuevo algunos alimentos muy lentamente a la vez que ir curando el intestino a base de suplementación. No te pierdas todo lo que tengo que contarte sobre la segunda fase.

Espero que este post te haya gustado. Cualquier duda que tengas puedes contactarme o dejar un comentario abajo, te ayudaré en todo lo que pueda. Y si tu también estás pasando por lo mismo, me encantaría escuchar tu experiencia, puede que compartir puntos de vista nos ayude, aunque solo sea para darnos apoyo.

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